lunes, 16 de diciembre de 2013

5 meses viviendo en Londres

Hi there!
Pues 7 meses después de la última publicación here I am again.
Muchos cambios en muy poco tiempo y muy poco tiempo entre tanto cambio. Hay quien encuentra en que "nos echan de España" la excusa perfecta para irse, y la verdad es que lo es, pero a parte de huir por toda la cantidad de mierda que rodea y forma parte de nuestro país, una parte de mí ha estado siempre esperando el momento de salir a conocer el mundo y la primera estación ha sido UK (por aquello del inglés y la necesidad de él para comunicarse internacionalmente). Ahora que terminan mis días en esta gran ciudad me paro a reflexionar sobre lo que he vivido y aprendido estos meses y lo dejo aquí por si sirve de inspiración o retirada a aquellos que hayan fijado Londres como próximo destino.

En julio y maletas en mano, cuál hormiga capaz de cargar el doble de su peso, llegué adoptada a la habitación de la que por aquél entonces era más bien una conocida y que ha pasado no sólo a ser amiga sino confidente, compañera de casa y ángel de la guarda en esta ciudad. Mil gracias Luna!

El primer contacto con la ciudad fue así cómo la ciudad es, frío. Había estado antes en Londres, pero hasta que no vas sólo por sus calles y en su transporte público no te das cuenta de lo impersonal y solitaria que llega a ser. De hecho es ahí, en el transporte público (en especial en el metro) dónde más veces me vi perdida preguntándome a mí misma qué estaba haciendo aquí y dónde la sonrisa de un niño de cualquier nacionalidad y los violines o guitarras tocando a la salida de las bocas de metro me han hecho encontrarme una y otra vez.
Escuché en un vídeo de YouTube muy motivador y digno de ver (http://www.youtube.com/watch?v=YDRId6QmNTA), que hay que vivir en una ciudad para endurecerse, y es verdad que te endureces en muchos sentidos, pero por otra parte encuentras sentido a tu vida a través de pequeñas cosas.

Primeros pasos

A la semanas de llegar y haberme hecho las cosas básicas como tarjeta de móvil inglés, cuenta bancaria y pasar por la oficina de empleo estatal para solicitar el NIN national insurance number (esencial para empezar a trabajar de forma legal en este país), empezó la búsqueda de empleo que es a lo que habíamos venido!

En esta ciudad, si tienes un nivel de inglés conversacional (o menos, según si los puestos exigen o no trato con el cliente), hay trabajo en el sector servicios a punta pala. Los españoles lo tenemos fácil sobre todo en Inditex y hostelería, será por lo salaos que somos (o por lo conformistas).
Los primeros pasos en la búsqueda de trabajo son tan agotadores como desmotivadores y más teniendo en cuenta la dificultad añadida de estar haciendo una entrevista (que ya de normal supone un reto) en un idioma distinto. (Creo que esto forma parte de las cosas que te endurecen según el vídeo que decía antes)

Por otra parte, y al igual que en España, también el conocer a alguien te abrirá puertas para encontrar trabajo. Al final comprobé en la práctica la teoría de los vínculos fuertes a la hora de encontrar trabajo que había expuesto en el proyecto final de grado un mes antes. Casualidades de la vida.

Londres es la ciudad de las oportunidades, hay muchas cosas que ver, mucha gente con vidas muy interesantes a las que conocer y muchos trabajos en los que puedes ganar mucho dinero para tener un nivel de vida cómodo.
He visto pasar por el restaurante del Soho que decidió contratarme a muchos españoles felices con trabajos cualificados y un buen nivel de vida, hay muchas facilidades para ascender en las empresas, el trabajo duro y el esfuerzo se valoran más que en España y, por suerte, los RRHH juegan un papel importante.

El problema está en que en algún momento tienes que plantearte si quieres trabajar para vivir o vivir para trabajar y si quieres ganar dinero y estancarte haciendo tu vida aquí o seguir adelante con tus sueños y aspiraciones en otro lugar y utilizar Londres como ciudad trampolín. Conozco a mucha gente que quería lo segundo pero que se va atrapando lentamente por miedo o comodidad sin darse cuenta y no encuentra, o deja de buscar, el momento para saltar.

A continuación algunos detalles básicos en los contratos del futuro inmigrante (y superviviente) que cabe tener en cuenta:

Condiciones de trabajo en hostelería 
(diferencias destacables con los contratos españoles)

Jornadas y salario:
Se paga por horas el salario mínimo (6,31 libras) y las horas de trabajo dependen de las necesidades de la empresa, así que básicamente estás a completa disposición del empresario. No hay un máximo de horas diario y no se tienen en cuenta las horas de descanso entre jornadas.
Las horas de más no se consideran horas extras por lo tanto se pagan como horas normales. Tampoco la nocturnidad se paga como tal.

En el contrato está también establecido que pueden enviarte a trabajar a otro restaurante que esté a una distancia razonable (esto en Londres es relativo, ninguna distancia es razonable) y a hacer básicamente cualquier tarea del restaurante para la que se te precise.

Cese del trabajo en la empresa:
El tiempo que tienes para dar el notice (que te piras) es de 1 día si has trabajado menos de 1 mes, 1 semana si has trabajado entre 1 mes y 2 años y 1 semana por cada año completo de servicio que has prestado hasta un máximos de 12 años si llevas trabajando 2 o más años en la empresa.

Vacaciones: 
Los días festivos (Bank Holidays) se consideran como días normales. Pringas al mismo precio que cualquier día.
28 días de vacaciones anuales, no más de dos semanas seguidas.

Bajas/enfermedad:
Se estila mucho el "call sick" cuando a uno no le apetece ir a trabajar un día. Puedes llamar y decir que estás malo y no vas ese día y no te piden ningún justificante ni na de ná, pero claro, tampoco lo cobras.
Si te ausentas más de un día tienes que dar explicaciones de qué te pasa y cuándo te vas a reincorporar.
Si la ausencia se extiende a 7 o más días sí que necesitas un volante médico que justifique tu ausencia.

Pues eso, tomen nota, que de los peores puntos seguro que se copian en nuestro país bien pronto.

Fin de mi etapa en Londres

Con la llegada de 2014 mi vida sube en un avión con destino a Malta, otra vez cargada cuál hormiga pero esta vez no sólo de maletas, llevo conmigo la experiencia de haber sobrevivido aquí durante 5 meses y de haberme llenado tanto de la gente increíble que he tenido la suerte de tener alrededor. Probablemente no vuelva a saber nada de muchos pero hay unas pocas personas que se quedarán marcadas para siempre consciente o inconscientemente. Gracias al equipo Byron de Wardour Street, a la gente de Walton Way y sobre todo a la familia Leyton y a las visitas from Spain que me han traído tanta alegría y buenos momentos!

En definitiva, te puedes enamorar o cansar de Londres, para mí es una ciudad demasiado grande, demasiado cara y demasiado fría (no sólo en lo que al clima se refiere), pero volvería a venir.

Mucha suerte y fuerza a todos!
Y gracias por leer este tostón a los que hayáis llegado hasta el final, vais a desear que tarde otros 7 meses en volver a escribir algo :)